
Cuando se escucha el término «gobernanza», solemos relacionarlo con gobiernos, empresas u organizaciones administradas por políticas, normas y procedimientos establecidos.
Algo similar sucede en el mundo digital. Vivimos en una Sociedad Digital paralela a la Sociedad Humana (la cual, según algunas creencias, es solo una manifestación de energía materializada).
La inteligencia artificial lleva más de 50 años perfeccionándose. Ahora está al alcance de todos y marca un diferenciador clave como humanidad, al ser transversal y accesible.
En empresas de cualquier tamaño, donde los datos y la experiencia del negocio son el activo más valioso, surge la necesidad de salvaguardar esta información frente a algoritmos no entrenados. Es aquí donde la Gobernanza de la IA cobra vital importancia.
Esta gobernanza permite establecer:
- Quién decide.
- Quién responde.
- Bajo qué condiciones la IA aporta valor al negocio.
Por lo tanto, el rol de la alta gerencia es entender el impacto de la IA en sus procesos antes de implementar agentes inteligentes de forma aislada, sin estrategia o solo por estar a la moda.
Hoy, es indispensable que los altos mandos (C-Level) actualicen su capacidad de liderar equipos híbridos (colaboradores humanos y digitales), garantizando que los retornos justifiquen la inversión en esta tecnología.